Este es un set exclusivo de diseño propio de MYTHZERK, pensado en escala heroica de 32mm para destacar en cualquier mesa de rol.
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Facción: Desconocida
Ciudad de Origen: Vardholm (El Burgo Marchito)
Historia:
- Aldous, el Avaro En vida, fue un mercader despiadado que acaparó las raciones de Vardholm durante el invierno de la peste. Hoy deambula con la mirada perdida, aferrado a una miseria que ya no tiene valor, estirando sus manos putrefactas para buscar las monedas imaginarias que caen de su bolsa podrida.
- Gardrim, el Custodio Un guardia corrupto que cayó en desgracia por aceptar los sobornos de Aldous para proteger sus almacenes clandestinos. Su pesada chaqueta de cuero y hebillas, antes símbolo de su autoridad y traición, es ahora la prisión en la que se retuerce.
- Bram, el Desamparado El mayor de los hermanos, empujado a la delincuencia por la ciega desesperación de conseguir un trozo de pan para su familia. Aún calza sus viejas botas de trabajo y avanza atrapado en el impulso eterno de alcanzar a su hermano para intentar sacarlo de las llamas.
- Turstem, el Hambriento El menor de los hermanos, descalzo y aferrándose perpetuamente su estómago marchito. La maldición de la niebla verde lo reanimó atado a su mayor agonía: camina arrastrando los pies, sintiendo el hambre sin ninguna posibilidad de saciarse jamás.
La Tragedia de Vardholm (Lore del Set): El destino de los cuatro se selló en una sola noche en la arruinada ciudad de Vardholm. Para salvar a Turstem de la inanición, Bram intentó saquear el depósito de Aldous, pero el guardia Gardrim los emboscó en la oscuridad. Durante el violento forcejeo, una lámpara cayó sobre el grano seco, desatando un incendio que bloqueó la salida. Aldous llegó corriendo solo para encontrar su fortuna ardiendo y quedó atrapado junto a los demás en el colapso. Hoy, los ecos de esa noche caminan entre los vapores tóxicos de la ciudad muerta.
La maldición que impregna las tierras de Vaaelix Centra los reanimó, atándolos eternamente a los pecados y traumas de sus últimos segundos. Turstem sigue sintiendo el dolor del hambre eterna desgarrando sus entrañas; Bram avanza ciegamente intentando alcanzar a su hermano; Aldous estira las manos persiguiendo ilusiones de oro en el polvo; y Gardrim se encorva sobre sí mismo, tratando de arrancar el fuego espectral que aún siente arder dentro de sus pulmones.